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EL ESTUCHE DE LAS PALABRAS

MIS PALABRAS PREFERIDAS

MIS PALABRAS PREFERIDAS

Esta propuesta nos la hacen los niños y niñas de 3º del colegio Alcalá Wenceslada de Jaén.

Cada niña y niño debe elegir una palabra que le guste mucho y se van escribiendo en la pizarra. Con todas las palabras que se han elegido, se realiza en primer lugar un cuento colectivo y después cuentos por equipos o individuales.

Este es el cuento colectivo que nos han mandado

PALABRAS: Tigre, sangre, princesa, cañón, castillo, tanque, amor, lancha, anillo, perros, alegría, cocodrilo, helicóptero, mariposa, margarita, paloma

LA MARGARITA MÁGICA

Había una vez, en mitad del campo, una margarita blanca que hacía mágia. Un día llegó un tanque y la margarita hizo que del tanque salieran fuegos artificiales. Aburrida de ese campo, cogió su lancha y se marchó. Llegó al mar, iba tan emocionada que sin darse cuenta atropelló a un chico que estaba haciendo surfing y le salió sangre. Entoces la margarita lo llevó a una isla donde había un famoso doctor al que una bruja había convertido en tigre. Al final el chico se curó y la margarita con sus poderes convirtió al tigre en príncipe y a ella en princesa. Se regalaron sus anillos de desposados.

Este cuento llegó al final pero la magia no va a terminar.

¿Nos animamos?

Nuestras palabras favoritas son: Felino, amor, flor, pollo, corazón, animales, pasión, jugar, naturaleza, color, paz, mariposa, caballo, cosechar, división, casa, salchicha, baile, jardín y paisaje.

 

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1 comentario

COLECTIVO -

Érase una vez un animal, un lido felino que se enamoró con todo su amor y pasión de una flor del jardín. La flor también quería al felino porque lo hablaba con sus amigos el caballo, el pollo y la mariposa. Además, cuando llegaba el felino al jardín, la flor cambiaba de color.
Una tarde, el felino y la flor se pusieron a jugar tirándose salchichas y helados. Entonces, la señora naturaleza y el señor paisaje se enfadaron muchísimo con ellos y los castigaron a hacer divisiones dentro de la casa y al acabar, a cosechar plantas. Cuando se acabó la cosecha se celebró un baile en el que el felino y la flor se lo pasaron bomba. ¡Habían aprendido una lección!
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