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EL ESTUCHE DE LAS PALABRAS

AQUELLOS AÑOS DEL HAMBRE

AQUELLOS AÑOS DEL HAMBRE

Hoy, afortunadamente, vivimos muy bien la mayoría de los españoles; pero no siempre ha sido así. Cualquier tiempo pasado fue peor, pero hay uno que fue tan terrible que nuestros mayores -nuestros bisabuelos y abuelos- lo llamaron "los años del hambre"

Fueron los años siguientes a la Guerra Civil; una guerra entre españoles que pensaban de diferente forma y que durante tres años (1936 a 1939) se persiguieron, mataron y odiaron, destrozando también campos, fábricas y monumentos.

Tras la Guerra Civil, España vivió muchos años de atraso y pobreza: fueron "los años del hambre".

Pregunta e investiga en tus mayores o vecinos y, con lo que te digan, construye un cuento o relato.

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6 comentarios

Obdua Medina Íñiguez -

Los años del hambre

Después de la Guerra Civil Española faltaban alimentos; así que los gobernantes repartían cartillas de racionamiento en las cuales se ponía por familia la cantidad de pan, carne, legumbres ... que se les podía dar según el número de familia. Esos alimentos se recogían en ayuntamientos o casas oficiales.
La gente hacía largas esperas. Un día en el que la guerra estaba terminando pero toda la gente no lo sabía, una mamá mandó a su hijo de catorce años que fuera a hacer cola para recibir los alimentos para la familia. El le dijo a su mamá que no quería ir y su madre le obligó a ir. Después de varias horas, unos vecinos le contaron a su mamá que había caído una bomba de un avión justo en la cola donde la gente recibía sus alimentos. Ella salió desesperadamente en busca de su hijo. Al llegar vio a heridos y algunos muertos. Llorando, la madre llamaba a gritos a su hijo pero éste no contestaba.
Desconsolada llamaba en el suelo golpeándolo sin parar. Y en ese momento apareció su hijo y le preguntó que por qué lloraba.
La madre lo abrazo fuertemente y le dijo que nunca más le mandaría o le obligaría a hacer tareas que, por el peligro que tenían, debía haber hecho ella.

Antonio David Martos Ortega 4ºB -

LOS AÑOS DEL HAMBRE

Mi abuela me ha dicho que en esos años tuvo que pasar por muchas cosas desagradables y por mucha hambre, sobre todo. Y en este caso, las personas de aquella época iban a pedir comida a los extranjeros y hombres con buen espíritu y buen corazón.
Mi abuela era muy pobre y no tenía casi nunca nada para comer. Ella y su familia sólo comían unos trozos de pan y unas pocas aceitunas agrias y que
todavía no estaban muy buenas. Incluso se comían las aceitunas ya podridas de otros años. Luego me contó muchas cosas sobre lo que sufrió en el pasado y lo que
sufrieron sus padres y toda su familia.
Después mi abuelo me dijo que en el años del hambre los niños iban desesperados a los armarios para buscar comida, podrida o buena, y hasta la buscaban en la basura o en algún vertedero de las afueras. Mi abuela no comía casi nada y trabajaba mucho con su padre en el campo y en la casa, pero sus tierras eran pobres y no tenían casi nada de aceituna, aunque eran muy grandes y bonitas. Al menos comían frutas del huerto. Lo que comían lo apuraban tanto que roían los huesos y limpiaban los platos con la lengua.
Fue años más tarde cuando recibieron comida de unos almacenes y empezaron a vivir bien, muy bien, cada vez mejor. Entonces empezaron a aparecer tiendas y supermercados. De la lumbre se pasó a cocinas de gas, y así mejor para ellos porque hacían muchos sofritos, el arroz que comían era de sus tierras y salía muy rico y lentejas y habichuelas tenían un gusto muy bueno.

Francisco García de la Torre 4ºB -

LOS AÑOS DEL HAMBRE

Durante los primeros años tras la sublevación franquista fue muy difícil conseguir un poco de comida. Nos daban una libreta llamada “cartilla de racionamiento”. Esta tenía varios sellos: para el pan, para el arroz, el azúcar, el aceite, las patatas, y otro que ponía “varios” por si debían alguna cosa durante el mes que no estuviese programado como carne o bacalao. El pan era lo único que daban diariamente, pero era tan pequeño que no te llegaba ni para el desayuno. Se hizo imposible esperar a que te dieran el racionamiento.
Llegó un momento en que muchas personas salían por las noches y se dedicaban a robar por los campos porque era la única manera de poder comer.
Existía una cosa llamada “estraperlo” que consistía en coger y comprar productos en lugares donde no faltaba comida y donde estaban más baratos y luego venderlos a un precio más alto en el lugar donde escaseaban o no había. Pero esto estaba prohibido y cuando los pillaba la policía por las carreteras o subidos en el tren les requisaban todo lo que llevaban y a veces los detenían. Por ejemplo un pan de un kilo que en el horno costaba dos pesetas los estraperlistas te lo vendían a cincuenta. Los trabajadores, gracias a luna ley del gobierno, al tener hijos teníamos derecho a unos puntos que al final del mes nos los cambiaban por unas cuantas pesetas extra. El primer mes que cogí los puntos compré un pan de centeno para celebrarlo. Cuando me presenté en casa con aquel pan mis hijos saltaban de alegría. Hacia los años 1943-44 la única nación que nos mandaban algo de comida era Argentina por la declaración de amistad que hizo con el General Franco.
Muchas personas para poder comer un poco se ponían en las puertas de los cuarteles, esperando las sobras del rancho de los soldados para así quitarse el hambre. Los niños y ancianos tenían que ir al Auxilio Social donde les daban un poco de comida.

jose fernandez fernandez 4ºB -

LOS AÑOS DEL HAMBRE

Después de la la guerra se perdieron las cosechas y no había nada que comer. Se pasaba mucha hambre.
A partir del 46 se iba recuperando la comida. Muchos se comían hasta las hierbas que arrancaban del campo. Después tuvieron pequeñas raciones de pan. Más tarde empezó a llegar trigo de Argentina y de América otros alimentos como leche en polvo, queso y latas de conservas.
De los años 46 a los años 60 se comía muy mal por pérdida de las cosechas. En los años 60 empezaron a recuperarse los campos y empezó a haber buenas cosechas.
Durante todo ese tiempo mandaba la dictadura de Franco. Y Franco decía:
-Yo no puedo daros nada porque no tengo.
-Sí, que nosotros hemos visto la comida en las despensas de los ricos y en la tuya -decía la gente hambrienta.
Y Franco puso un comedor para los niños y las personas mayores, para que no se murieran de hambre: se llamaba Auxilio Social. Pero las personas jóvenes se quejaban porque a ellas no les dejaban entrar en el Auxilio Social.
Y por aquellos años morían de hambre muchas personas jóvenes y le echaban la culpa a Franco por no dejarle entrar en el Auxilio Social.

Natalia Lérida García 4ºB -


LOS AÑOS DEL HAMBRE

Año 1945, “dichoso año”. Digo “dichoso” porque es el año de nacimiento de mi abuelo: el 14 de octubre del 1945. Y años siguientes de muchas necesidades.
Mi abuelo diría que, más de hambre, fueron años de hambrunas . Desgraciadamente fueron los años de la posguerra, donde los protegidos vivían muy bien, y los menos protegidos no vivían nada bien: algunos hasta se morían de hambre.
Recuerda mi abuelo a unos amigos de la infancia, que hace 50años que no les ve, porque tuvieron que emigrar aquellos años tan difíciles y de tantas penalidades y escasez en que vivía mi abuelo en aquella época. Recuerda a sus amigos con nombres y motes de la época, por si alguien sabe algo de ellos al leer esta historia: los hermanos Ángel, Manolo, Paqui y Ani,“Los Penguillas” Los hermanos Tomas y Simón” los tenazas”; Los hermanos :Juan y Antonio”Los chacones”; Los hermanos Ferrón, Bartolomé, Luis y Nico” “Los de la tiendecilla”.
Todos los relacionados y algunos más, de los que mi abuelo no recuerda sus nombres o motes, jugaban en la zona de La Venta, en Cantarranas, en Hoyo Casquijo, (hoy, polígono ganadero), en Palomarejo (hoy, gran colegio llamado José Plata; y recuerda con añoranza aquellas épocas vividas en su infancia.
Nos cuenta como recuerdo su paso por la escuela “Casa Codes” . Y cuando mira las cinco ventanas de la planta alta de dicha casa, recuerda con emoción a sus maestros, hoy llamados profesores: don Joaquín Ariza Padilla (de Linares) y don Sacramento Muñoz Tarazaga, natural del Viso del Marqués, que es provincia de Ciudad Real. En los bajos del patio mi abuelo tiene una foto leyendo un libro de la época que se llamaba “Enciclopedia 2º y 3º grado”.
“En dichos bajos nos subministraban leche en polvo en un vaso de plástico y mantequilla americana sin nombre, donada por los señores americanos, promotores de tantas guerras y penurias innecesarias. Por eso, gracias a nuestra lucha, llegamos a ganar nuestra democracia. ¡Abajo el hambre, arriba la vida!”

Antonio Lerida 4B -

LOS AÑOS DEL HAMBRE

Una familia vivía en un cortijo y en él se encontraba un matrimonio con siete hijos. El padre tenía que trabajar en el campo segando trigo, labrando y cavando olivas. Mientras tanto, la madre se quedaba lavando en las piedras del río hasta la más mínima ropa que tenían. Y después cosía las ropa estropeadas hasta altas horas de la noche.
Los hijos iban a robar habas,, melones y aceitunas para cuando llegara la noche, único momento en el que podían comer y alimentarse. Cuando el padre volvía, después de tantas horas en el campo, traía un poco de trigo para que entre todos hacer pan en la casa. Terminaban de cenar y entonces el padre decía:
-Por fin hemos comido algo esta noche. Estoy muy feliz porque hoy todos hemos comido algo. Si pudiéramos celebrar algún día un festín grandísimo...
A pesar de las dificultades y el hambre que pasaban, lo poco que comían era mucho mas sano que todo lo que podemos comer y tirar hoy.
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