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EL ESTUCHE DE LAS PALABRAS

EL VALS DE LAS FLORES

EL VALS DE LAS FLORES

 Cualquier emoción, sentimiento, hecho o recuerdo nos puede sugerir una historia, y por supuesto un fragmento musical tan evocador como éste. "El vals de las flores", compuesto por el compositor ruso Tchaikovski nos puede hacer soñar y de ahí puede surgir un cuento muy especial. ¿Nos atrevemos?

Nuestro cuento, como todos los cuentos, debe tener un o unos personajes centrales a los que debe sucederles algo interesante. No olvideis que tenemos la posibilidad de narrar sucesos irreales y fantásticos que no tienen por qué suceder en la realidad. Y, por supueto, acordaros del final. Hay que buscar la solución a los problemas, enigmas o situaciones que hayais inventado... ¡Seguro que resultará un cuento "fantástico"!

 

 

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12 comentarios

Fernando M.T. 4º A -

Un día con mi padre
Un día por la mañana me bajé con mi padre al campo con la moto. Cuando nos metimos dentro de la casa nos pusimos con la chimenea, para hacerla y mi padre me dijo:
-¡Fernando, tráeme siete ladrillos de los chicos !
Y yo le dije
-¡Ahora voy, papi!
Cuando se los llevé estaba echado en el sofá viendo la television, sin hacer nada.
Luego empezamos a hacerla, nos tiramos para hacerla una hora y media para terminarla, y yo le dije a mi padre :
- ¿Bueno, ahora qué hacemos, papi?
-Ahora nos vamos al pueblo, y después nos vamos al polígono y te dejaré la moto.
Pero cuando salimos del campo, la moto no estaba y le dije:
-Papi, ¿dónde está la moto?
- No lo sé, hijo.
Entonces empezamos a buscar por todo el vecindario y luego pensé:
- Papi, ven a ver si está donde yo creo.
Fui a la parcela de al lado y allí estaba, pero ¿quién la ha podido mover?

LA CAJA DE MÚSICA -

Había una caja de música que concedía deseos. Vivía en una habitación de una niña muy tímida.
Un día, la niña le dio cuerda a la cajita y al sonar la música dijo en voz alta:
- ¡Quiero tener amigos! Pero...¡Soy tan tímida!
Entonces la caja lo hizo realidad. Al día siguiente, en la escuela, todos y todas querían ser sus amigos y ya no era tímida. La niña estaba asombrada por los deseos que concedía la música de la caja y decidió compartirla con todos sus amigos. Los llamó y les dijo que podían pedir todos los deseos y la música se los fue concediendo. Todos estaban muy alegres.
Al final Alba, que así se llamaba la niña era la más popular del cole.

ROCÍO T. M. 5º -

Había una vez una niña llamada Patricia. Era una princesa muy rubia, con los ojos azules y el pelo rizado.
Como siempre, al comenzar todas las estaciones, ella iba al bosque para bailar con su cajita de música. Pero un día, cuando estaba a punto de empezar la estación de la Primavera su cajita de música se rompió al caérsele de la bicicleta.
Patricia decidió ir al bosque aunque no pudiera llevar su cajita y ¿Sabeis lo que pasó? Los animales del bosque cantaban, las flores se abrían, el agua goteaba al son de la melodía, salieron las mariposas, los frutos crecían cada vez más y los insectos hacían la polinización. De repente empezó a caer un polvo sobre la niña que le formó un tutú y los pajaritos le dieron las puntas de ballet y empezó a bailar. De pronto, la cajita se abrió y desparramó su músicaa al bosque para que cada estación sea maravillosa ¡sobre todo en la primavera!

ALBA de la C. G. 5º -

LA CAJA DE MÚSICA
Una mañana Clara se despertó, miró el calendario y se levantó sobresaltada de la cama. ¡Es Navidad! ¿Qué me habrá traído Papa Noel?
Los padres se miraron sonrientes y señalaron hacia el árbol de Navidad. La niña apresurada se dirigió hacia él. Había un regalo para ella. Lo abrió nerviosa y descubrió que era lo que tanto había deseado ¡Una cajita de música! En el interior sonaba el Vals de las flores.
Clara fue a la calle a enseñarle a sus amigas su regalo pero se encontró con la sorpresa de que a todas sus amigas les habían hecho el mismo regalo. ¡Todas tenían una cajita de música como la suya!
Se sintió muy triste y entró en su casa. Dejó la caja de música a un lado y se fue a almorzar. Ya no estaba tanto con su regalo. Al cabo de una semana se había olvidado de él. Entonces su madre habló con ella y le dijo:
- Porque todas tus amigas tengan el mismo regalo, no significa que no sea un regalo bonito y no lo uses.
La niña asintió con la cabeza y comprendió que había sido un poco tonta. Cogió su caja de música y la volvió a abrir y a escuchar esa linda melodía.
Al final las amigas de Clara y Clara jugaron todas juntas con sus cajas de música.

Francisco Javier M. O. 5º -

LA CESTA ROJA Y VERDE
Había una vez una niña llamada Lucía. Para su cumpleaños le regalaron una cesta roja y verde. Lucia presumía a todas horas de su cestita delante de sus amigas. Un día las otras niñas, cansadas de oir a Lucía, le quitaron la cestita. Ella se fue llorando a su casa y su madre la consoló, pero le dijo:
-Claro, has presumido tanto de tu cestita que las demás niñas se han enfadado muchísimo.
Al día siguiente, las niñas pintaron la cesta con colores y la escondieron en un árbol. De pronto empezó a llover y la cestita volvió a ser roja y verde gracias a la lluvia. Las niñas, arrepentidas, la cogieron y al ver que Lucía estaba muy triste y se había disculpado, se la devolvieron. Y todas fueron amigas para siempre.

David Suárez Martos -

David el sherif


Había una vez un vaquero que se llamaba David que vivía en el lejano Oeste. Allí nada más que había un lago, arena, un pueblo y muchos cactus. Un día, montado en su caballo Rayo, vio que había una pelea entre el sherif y el malvado Javier.
De repente,Javier disparó con su revólver y mató al sherif.
Un dichoso día lo vi que estaba en un balcón, a punto de atracar un banco donde había mucha gente.
Menos mal que saqué mi revólver y le disparé, se cayó del balcón y dijo:
-¡Aaaaaaaaaah¡
Todos me querían como sherif, me hicieron unas pruebas y me nombraron sherif.
En cuanto a Javier, lo enterraron en el cementerio y ahí está.
Y desde ese día, nadie tuvo problemas ni conflictos y yo sigo defendiendo al pueblo de Holliwood.
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Irene Torres Medina 4º A -

El sueño de una niña

Érase que se era una niña a la que le gustaba mucho el baile. A la niña le encantaba y por eso iba a una academia .
En la academia estaban un grupo de amigas llamadas : Inma, Cristina, Lidia, Desiré, Laura, Sara y ella que se llamaba Irene. El maestro les estaba enseñando un lírico pero no le hacía mucha gracia a Irene. Ésta le preguntó a María del Mar en la mecanografía qué opinaba. María del Mar le dijo:
Tía , pues a mí no me gusta porque está quedando muy soso .
Y le contesta Irene :
- Pues es verdad porque queda muy feo.
Al día siguiente estuvieron bailando hasta que hubo un conflicto y fue este : María del Mar y Emi estaban hablando con Miguel Ángel y Emi decía:

Mira a Miguel Ángel diciendo que para su baile estaría chulísimo así suelto.
Y entonces salta María del Mar :
¡ Suelto no, mejor está así, un vestido y luego otra cosica y queda precioso!
¡Vamos a ver , María del Mar , que tú siempre no vas a elegir los vestidos, que tú no bailas este baile!
¡Que no te metas tonta !
¡Pues no me voy a callar niña!
Entonces llegó la tita de María del Mar y dijo :
¡Niñas, que se os oye desde la calle!

Entonces, ya después, le dijimos a Miguel Ángel que no nos gustaba el baile y por eso Miguel Ángel dijo:
Mira, pues vamos a bailar un vals. Y se pusieron todas de acuerdo y elegimos el vals de las flores, del autor: Tchaikovski. El problema de las grandes se solucionó gracias a Miguel Ángel.
El vals de las flores forma parte del Cascanueces. Tchaikovski fue uno de los mejores compositores.

Lidia López Martínez -

Mi abuela
Mi abuela me compró una muñeca que hablaba, entonces todas las noches y por las tardes la cogía y jugaba, pero como un día se quedó sin pilas y no hablaba, entonces mi abuela me dio dineros y compré pilas y se las puse y todo el día se quedó hablando porque no la apagué.
Mi abuela es alta y le duele la pierna y no puede estar tanto rato de pie. El pelo es moreno y
está gordita pero no tan gorda, las cejas las tiene negras y las pestañas también.
Y por la mañana fui a coger mi muñeca y no andaba, entonces la dejé tirada en la cama. Por la tarde no estaba. Entonces llorando se lo dije a mi madre y me dijo que no llorara, que la íbamos a encontrar. Mi madre y yo nos pusimos a buscarla y no la encontramos. Mi hermano llegó muy tarde con una bolsa y ahí estaba la muñeca llena de arena.

Raquel Crespo García 4º A -

EL HOMBRE LOBO

Un día, cuando llegué del colegio,me fui a mi casa. Cuando llegó mi padre eran las 17:00. Por la tarde me salí a jugar con mi hermana y mi amiga. Cuando me acosté, me desperté y fui a por un vaso de agua, cuando terminé me iba a subir, pero vi algo raro abajo. Era un color morado claro. ¡Era mi padre transformándose en un lobo! Cogí mi caja de música de madera pero me la quitó el lobo y le dije:
-¡Te vas a enterar!
Le pegué un bocado en el culo, cogí la caja de música , a mi hermana y a mi perra y me fui con mi madre. Cerré la puerta con pestillo y me subí a la cama de mi madre con ella, mi hermana y mi perra, y le dije a mi madre:
-¡Mamá! ¡Papá se ha convertido en un lobo!
Y dijo mi madre:
-No puede ser, y no me mientas.
Y yo le dije a ella:
-¡Mamá, el lobo tiene los colmillos grandes, el pelo de pinchos, las uñas grandes, es morado, feo, gordo, grande, los ojos rojos y las gafas de papá le están chicas!
Pero mi madre no me escuchó. Le di cuerda a mi caja de música y sonó la canción del baile del cascanueces. Luego escuché un grito ¡Y era el lobo, convirtiéndose en mi padre!
Era porque no le gustaba la música del baile del cascanueces, y nunca quite la música.

Sebastián Barahona Herrera 4º A -

Sebastián y su camión


Érase una vez un niño llamado Sebastián, que un día le regalaron un camión de juguete.
Un día, cuando jugaba con el camión, vinieron sus hermanos más chicos que se llamaban Maria Dolores, Antonio, Jesús y Pedro y me dijeron:
Dame el juguete.
Y yo les dije:
No, no porque es mío que me lo regaló la abuela a mí.
Entonces, cuando Sebastián se fue al fútbol y, como el camión estaba en su cuarto y la puerta estaba abierta, sus hermanos entraron y cogieron el camión. Cuando vino Sebastián, el camión ya no estaba en la habitación y miró por toda la casa pero no estaba, no estaba ni en la basura porque sus hermanos se lo tiraron a la basura y su padre la llevó al contenedor y se puso a llorar. Cuando vino su madre le preguntó:
¿Qué te pasa?
Que no encuentro el camión.
Bueno ya te compraremos otro y lo esconderemos para que los hermanos no lo cojan.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Ana Rosa Martos Torres 4º A -

Panceta y su cumpleaños

Un mañana, Panceta, un niño gordo con los ojos azules, el pelo rubio y sobre todo gordo, se levantó muy feliz porque era su cumpleaños. Iba a llevar al colegio una tarta, chucherías de todas clases…
Panceta cogió la mochila y salió corriendo, pero se olvidó algo: ¡Las chucherías y la tarta!
Cuando llegó la hora de repartir las chucherías y de cortar la tarta, Panceta empezó a llorar:
Mi, mi, mi madre no está, no puede traerme las chucherías ni la tarta.
Tras un buen rato llamaron a la puerta. ¡Era la madre de Panceta que había salido del trabajo muy temprano!
Cuando Panceta la vio con la tarta y las chucherías, saltó y la abrazó muy fuerte.
Y todos comieron tarta y chucherías.

Mercedes Babiano Martinez 4º A -

EL SONIDO PERFECTO
Érase una vez un viejo caserón abandonado en el que vivía un viejo y estresado compositor de música que se le oía decir desde fuera:
-¡Aaaaaaaaaaaaaaah¡ Cientos de años de compositor y no encuentro el tema perfecto. ¡Aaaaaaah¡ Me voy a volver loco.
Pero tanto estrés le dio un día que sufrió un grandísimo infarto del que no pudo salvarse. Unos años más adelante, otro gran compositor, su mujer y sus hijos venían de otras tierras muy lejanas a instalarse en el viejo caserón abandonado, tardaron muy poco en limpiarlo, tirar las cosas viejas y sin valor y adornarlo por dentro y por fuera. Ese nuevo compositor no tenía nada de prisa y era muy tranquilo y con toda su familia compuso un tema precioso “El Cascanueces”, pero ese tema se lo dedicó a su maestro el compositor que había muerto. Vivieron felices para siempre.
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